Pueblos pastoralistas típicamente viven y generan su sustento en lugares
donde la agricultura es problemática sino imposible, apoyados en
instituciones distintivas y estrategias económicas que están adaptadas a
ambientes duros y altamente variables. Las políticas y programas de
desarrollo, diseñados para otros climas y otras condiciones sociales y
económicas, han fallado con frecuencia en comunidades pastoralistas. Mucho
de nuestro trabajo se ha enfocado en cambiar esta tendencia y en permitir
que se genere desarrollo en comunidades pastoralistas y agro-pastoralistas
en América Latina, África del Oeste, y África del Este.
Nuestra experiencia en este área incluye: